martes, 31 de marzo de 2009

LA META

Hay que llegar a la cima,
arribar a la luz,
darle un sentido a cada paso,
glorificar la sencillez de cada
cosa,
anunciar cada día con un himno.
Hay que subir por esa calle
ancha,
dejar atrás el horror y los
fracasos,
y cuandro entremos cantando
por la cumbre,
estirar las manos hacia abajo
para ayudar a los que quedaron
rezagados.
Hamlet Lima Quintana

domingo, 29 de marzo de 2009

EL SACUDON

El Sacudón - Lidia Amado Estaban reunidos en la plaza del pueblo, cubiertos de polvo, confundidos, ateridos de frío, pasmados de asombro. Nunca pensaron que la naturaleza los podía golpear tan furiosa, tan destructivamente. Nunca imaginaron que el mundo armonioso, en el que sus vidas se desenvolvían minuto a minuto, hora tras hora en una coreografía perfecta, pudiera dejar de existir en tan solo segundos. Pero allí estaban, parados sobre las ruinas de lo que con tanto amor, dolor y alegría, esfuerzo y placer alguna vez habían construido. Cada uno de ellos se encontraba cubierto de partículas apenas tangibles que, ahora caprichosamente, se adherían a la piel. Pedazos incorpóreos de aquello que instantes antes se plasmaba en la armoniosa arquitectura del lugar, en el intrincado y plácido diseño de sus paseos, producto del trabajo de generaciones. Mudos de asombro y desfigurados de miedo. Tan solo en sus miradas de ojos abiertos con desmesura podían reconocer al compañero de luchas y victorias, al de siempre, a aquel que hoy, sin ponerlo en palabras, también se preguntaba con un grito ahogado ¿por qué? ¿Para qué? Y entonces sucedió. Un nuevo sacudón, polvo, confusión y una luz cegadora que llenó el lugar de magia. Allí estaba El, Merlín. El guía tantas veces imaginado e invocado. El único que podía leer la pregunta muda que tomaba forma en sus corazones implorantes: “¿Qué sentido debemos dar a nuestras vidas?”. La mirada bondadosa de Merlín no parecía poder responder y a pesar de ello, la esperanza empezaba a teñir de ilusiones el desvastado paisaje. “Es muy dudoso”, se escuchó decir al mago. Y como si una orden imperiosa hubiera sido formulada, cada uno supo que debía encontrar la respuesta muy adentro suyo, en los pliegues más secretos de sus atribulados corazones. Segundos, minutos. ¿Quien podía decirlo? Y sin embargo aún estaban allí, iguales pero diferentes. Los párpados pesados de miedo y asombro empezaron a levantarse en una confiada curiosidad. Y miraron y vieron. Los corazones liberaron el gélido terror del desconcierto. Y sintieron y supieron. Sí, en la memoria del pueblo, en la de cada uno de ellos, estaba el recuerdo y la experiencia. Allí mismo, dispersos caóticamente, los elementos necesarios. Y la idea creció con formas propias, como si un impulso de vida se hubiera apoderado de ella. Y la nueva pregunta surgió como una plegaria: ¿debemos abocarnos a un proyecto creativo? Esta vez, Merlín sonrió benevolente antes de expresarse: “Excelente probabilidad”, se escuchó. Nada había cambiado en el paisaje desvastado, pero todo había cambiado en sus miradas. Hoy renacían a una nueva vida. Llena de incertidumbres, es cierto, pero plagada de esperanzas.

jueves, 26 de marzo de 2009

La necesidad de Amor.

EL GRITO POSTERGADO .

El niño tiene necesidad de amor que deviene del universal desamparo por el desvalimiento físico y psíquico inicial: el recién nacido necesita del semejante para sobrellevar un largo período de adaptación. Los padres tendrán que procesar las necesidades de los niños. Amar, sostener y acompañar, presencia y disposición afectiva son imprescindibles. La perturbación de la capacidad parental es germen de violencia en los niños y adolescentes. El abandono temprano, el castigo, la crueldad, los ataques físicos o verbales, las negaciones despóticas, la insensibilidad ante el sufrimiento, el juicio denigratorio, si son actitudes persistentes, se imprimen como heridas en el yo del niño. Los niños y adolescentes necesitan límites adecuados, cuya ausencia también genera padecer. La identificación con los aspectos agresivos y descalificadores de sus padres generará el despliegue de conductas destructivas hacia los otros o contra sí mismo. Lo que se acalla en la infancia se gritará en la adolescencia. La violencia es la protagonista cotidiana es un fenómeno complejo, atravesado por múltiples variables: psíquicas, culturales, sociales, históricas y económicas. La violencia física es la más primitiva, la observamos en el maltrato físico, golpes, abuso sexual, negligencia y accidentes. La violencia psíquica incluye las formas más sutiles y explícitas del humillar, despreciar y someter al semejante ante los propios deseos. Es sinónimo de coerción, dominación, apropiación del otro. En cualquiera de sus formas es un hecho traumático. A través de la historia, conocemos la antigua práctica de la mutilación física, explotación y acoso del niño por el adulto, y en un pasado no muy lejano era tolerado y hasta bien visto el maltrato. En 1962, investigadores de medicina infantil, encabezados por C. H. Kempe, utilizaron por primera vez el término “síndrome del niño apaleado” frente a los casos de niños con lesiones causadas por todo tipo de golpes, injurias y traumatismos. Las ofensas, las humillaciones, y violaciones sufridas en la primera infancia podrían generar traumas inconscientes mudos, que intervendrán en el surgimiento de trastornos. El niño aprenderá a enmudecer. A ciertos padres les cuesta tolerar las reacciones, las tristezas, los enojos, las rabietas, y las inhiben mediante castigos, palizas u otras medidas formativas. A veces los padres presentan estallidos de violencia y maltrato en momentos de desborde e impotencia ante la testarudez, desafío o capricho del niño, que enfrenta la violencia del adulto con escasez de recursos, y la recrea –transformando lo sufrido pasivamente en activo– en peleas con sus pares, juegos violentos, de fuertes descargas corporales y riesgos, o bien en un repliegue sobre sí mismo; ya sea que se identifique con el agresor y pegue, o bien repita en los vínculos una posición pasiva de “ser pegado”. Françoise Dolto nos dice: “No es falta de amor sino incomprensión”. Sostiene que hay que evitar todo lo que entraña humillación para el niño y que la paliza –aunque en el momento calme al adulto y al niño– revela debilidad y falta de control, aunque se dé la excusa de que obra con un fin educativo: “Un adulto que habla con violencia y agresividad, que obra de manera irascible y se abandona a explosiones de cólera ante su hijo, no debe asombrarse de que a los pocos meses o años ese hijo hable y obre de la misma manera con los que son más débiles que él”. De allí que estos niños pasan de ser objeto de violencia a ser sujetos de violencia, que, en el corto o largo plazo, expresarán en actos y palabras.

Por Rosa A. Petronacci y Patricia Alkolombre * * Miembros de la Asociación Psicoanalítica Argentina. Síntesis de un trabajo presentado en el Congreso de Fepal, Guadalajara, septiembre de 2004.

fuente: página12 26.03.09 //

viernes, 20 de marzo de 2009

Esto sucede también en Buenos Aires.

LOS OTROS Por Eduardo “Tato” Pavlovsky

El otro día salí de mi casa y me encontré con seis niños que me esperaban con las manos abiertas rogándome si les podía ofrecer un poco de comida (no de dinero). Los niños tendrían entre 3 y 8 años. Yo conocía a la madre, a la que había ayudado varias veces, y ella me dijo: “Doctor, por favor, tienen hambre, quieren comer algo”. Un tanto impresionado por la visión kafkiana de la cara famélica de los niños saqué 20 pesos y se los di, señalándoles una rotisería donde podrían conseguir el almuerzo del día. La verdad es que la alegría de los chicos fue enorme y partieron corriendo hacia el almacén. Salí de mi casa caminando hacia Libertador cuando vi otro chico que se acercaba para pedirme comida. Le conté que hacía unos minutos unos niños me habían pedido comida y que estarían comprando en la fiambrería de la esquina –con un pequeño dinero que les había dado– y que tal vez podía pedirles algo. Salió corriendo y casi un coche se lo lleva por delante, tal era la velocidad y distracción que imprimió a su carrera. Seguí caminando hacia Libertador, donde tomé un taxi hasta Rodríguez Peña y Santa Fe. Otros aires dije yo, otra ropa, otras mujeres. Me sentía en París. Cuando una señora con una beba en los brazos me agarró de un hombro y me dijo: “Don, me puede ayudar, hace un día que la nena no come. Vaya si quiere Ud. a la farmacia y cómpreme leche en polvo. Yo lo espero aquí. Para la nena es importante...”. No tuve cuerpo ni bolas para ir a la farmacia, le di 15 pesos, que era el vuelto que me quedaba. La señora, muy agradecida, me dijo –con sus ojos verdes humedecidos por un llanto que no parecía fingido– “que Dios lo ayude” y se fue caminando hacia la farmacia. La indigencia, la pobreza, pensé, es una fábrica de construcción de delincuencia. Hacía un rato había escuchado a un psiquiatra por TV decir que la delincuencia es congénita y que no hay tratamiento posible para ella. Sólo encerrarlos para toda la vida por su peligro, ante la mirada aprobatoria de los demás ignorantes que lo rodeaban. Me acordaba de que en las favelas de San Pablo los niños luchaban a favor de los narcotraficantes en contra de la policía, porque los narcos les daban comida. ¿Por qué iban a luchar en contra de quien los alimentaba? Pensaba –como lo he observado– que la delincuencia profesional toma a estos niños de la calle y los forma como especialistas del robo. Pensaba en los niños de las verjas que me pedían comida, en el niño que se me acercó después, en la joven señora que me pedía leche en polvo de la farmacia. Con qué valores se formarán –cuando no existe el continente afectivo que los proteja–, cuando no tienen ropa, cuando no comen bien, cuando no tienen estudios ni recursos sanitarios, cuando sacan la comida de las bolsas de la calle, cuando ven hoy más que nunca la desigualdad social llegando a límites insospechados. El 30 por ciento de los niños en nuestro país son pobres o indigentes. No querer ver que existe pobreza e indigencia es responsabilidad del Estado, es aceptar que las crisis las podemos sufrir la clase media y la clase alta –2/3 del país–. Pero ese sector del subdesarrollo de los recursos humanos más elementales no sufre las crisis ni las entiende. Sólo percibirá el menor suministro del limosneo o la menor calidad de la comida que arrojan en las bolsas los privilegiados de siempre. Pero siendo así –lo vemos así– no podemos dejar de percibir la desigualdad social cada vez más escalofriante. Me pregunto por qué el Estado no lo nombra y actúa en consecuencia. Tres generaciones de niños con daños neurológicos por falta de una educación adecuada y mal atendidos en los hospitales porque muchos no tienen dinero para viajar. Si no se ataca la pobreza como prioridad absoluta estamos matando literalmente a estas vidas sin futuro, sin alegría, sin esperanza, 1/3 del país. Vidas desahuciadas. Vidas desperdiciadas. Las corporaciones políticas parecen esquivar el gran problema. Pero esta gente –sólo ayudada por algunos movimientos sociales– queda de espaldas a la vida. Sin pertenencia de país. Sin arraigo. Todo esto nos pasa a nosotros y lo más terrible es que aún hoy hay recursos para sacarlos del infierno, del lugar de la promiscuidad, del hacinamiento, de la desnutrición y de la delincuencia. No debemos ser ahora indiferentes a la muerte de ocho niños por día en nuestro país de hambre. Es un crimen. En serio. Crimen que tiene responsables.

* Psicoanalista. Autor, actor y director teatral. Página 12. 18 de marzo de 2009

Imagen: "Niños Pobres" de Lauratalcual

martes, 17 de marzo de 2009

LAS PALABRAS...parole...parole

Las palabras hacen trampa
nunca creo en lo que nombran las palabras
las palabras del temblor y el desatino
las palabras que desvíen mi destino
las palabras son sagradas buen amigo
las palabras hacen trampa
nunca creo en lo que nombran las palabras
ahí se esconden muchos tontos importantes
pero como en toda tribu, todo libro y toda casa
las palabras nos enseñan el coraje
las palabras siempre se las lleva el viento
pero yo las necesito, somos dos viejos amantes
muy chiflados, muy astutos, desafiantes
son el arma con la que me das consuelo
el cuchillo que se hunde en mi pellejo
la apariencia siempre bien organizada
las palabras son traiciones de alto vuelo
las palabras me hacen falta
me hacen falta cien millones de palabras
las palabras me hacen trampa
nunca creo en lo que dicen tus palabras
a menos que ellas mismas manifiesten confusión
la tensión entre los versos y el lenguaje
la tensión entre los besos y el amor
son el arma con la que te doy consuelo
el cuchillo que te hundo en el pellejo
la apariencia siempre bien organizada
las palabras son traiciones de alto vuelo
las palabras me hacen falta
me hacen falta mil millones de palabras
las palabras del temblor y el desatino
las palabras que desvíen mi destino
las palabras son sagradas buen amigo
las palabras
no me creo lo que dicen
mis palabras son el centro del misterio
las palabras nos explican lo que nunca entenderemos
si fue cierto, fue mentira
o si al fin fue todo sueño
mis palabras
las palabras.
no encontré el nombre de aut@r de estas palabras.
alguien puede ayudarme a encontrarlo?
y luego de leer y releer lo escrito, ¡qué encrucijada!!! creer o no creer en las palabras???? massu
Mina & A. Celentano _ Parole parole _ 1972

domingo, 15 de marzo de 2009

EROS

Estoy tan liviana sin ti
que necesito el peso de tu cuerpo
como la rama del puñado de plumas
para poder cantar.
Por eso frágil ahora, inicio el vuelo
del arrullo hacia el encuentro.
Necesito el peso de tu cuerpo
para la danza genital que hace crujir
la quilla de mis huesos y me desarticulo
porque sólo perdiéndome en ti
logro encontrarme.
Sí, eres el eco de mis nuevos deseos.
El más antiguo calendario del amor
se repite en nosotros
y por eso sabemos que esta muerte
es una resurrección ya padecida.
Sálvame de la fragilidad de mi cuerpo
con el huracanado acento de tus músculos.
Entre tanto tapo la boca a los relojes
y me ovillo a la orilla de tus sueños.
BEATRIZ ZULOAGA
Mitos asociados con Eros
Eros, muy enfadado con Apolo al haber bromeado éste sobre sus habilidades como arquero, hizo que se enamorase de la ninfa Dafne, hija de Ladón, quien lo rechazó. Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda, y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo. La historia de Eros y Psique tiene una larga tradición como cuento popular del antiguo mundo grecorromano mucho antes de que fuera escrita, por primera vez en la novela latina de Apuleyo El asno de oro, siendo un evidente e interesante combinación de roles. La propia novela tiene el estilo picaresco romano, aunque Psique y Afrodita retienen su carácter griego, siendo Eros el único cuyo papel procede de su equivalente en el panteón romano.
La historia es narrada como digresión y paralelo estructural al argumento principal de la novela de Apuleyo. Narra la lucha por el amor y la confianza entre Eros y la princesa
Psique, cuyo nombre es difícil de traducir apropiadamente, pues trasciende los idiomas griego y latino, pero puede considerarse que significa ‘alma’, ‘mente’, o mejor ambas. Afrodita estaba celosa de la belleza de la mortal Psique, pues los hombres estaban abandonando sus altares para adorar en su lugar a una simple mujer, y así ordenó a su hijo Eros que la hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo. Pero el propio Eros se enamoró de Psique, y la llevó por arte de magia a su casa. Su frágil paz fue arruinada por una visita de las celosas hermanas de Psique, quienes hicieron que ésta traicionase su confianza. Herido, éste la expulsó y Psique vagó por la tierra, buscando a su amor perdido. Apuleyo atribuye en su obra una hija de Eros a Psique, Hedoné, cuyo nombre significa ‘placer’.

fuente:wikipedia

martes, 10 de marzo de 2009

La hora ha llegado

La hora ha llegado ¿dónde están viviendo? ¿Qué están haciendo? ¿Están en el vínculo correcto?.
¿Dónde está su agua? Conozcan su huerto. Pronuncien su Verdad.
Construyan su comunidad. Sean buenos unos con otros.
No busquen fuera de si mismos al líder.
¡Ésta podría ser una buena época! Hay allí un río que fluye muy rápido. Es tan grande y raudo que asustará a algunos.
Tratarán de aferrarse a la orilla. Sentirán que son destrozados y sufrirán.
Pero sepan que el río tiene un destino.
Los mayores dicen que debemos saltar la orilla y deslizarnos hacia el centro del río, manteniendo abiertos los ojos y con la cabeza fuera del agua. Vean quién está allí con ustedes y celebren.
A esta altura de la historia, no tomaremos nada como personal, y mucho menos a nosotros mismos.Pues en el momento en que lo hacemos nuestro crecimiento y viaje espiritual se detienen.
La época del lobo solitario concluyó ¡Reúnanse!
Cancelen la palabra "combate" en su actitud y vocabulario.
Todo lo que hagan desde ahora debe hacerse de modo sagrado y celébrenlo!! Somos la gente que estábamos esperando!!
Del legado de los visionarios Hopi
... y que el recuerdo de saber que eres parte de "Ser la gente que estábamos esperando" ... te llene de pura felicidad .
Con amor ...massu

lunes, 9 de marzo de 2009

Súplica para un aplazamiento. Petronio.

Todo es demasiado rápido, todo acaba enseguida...
El ritmo apresurado, el jadeo, el desmayo final,
el súbito aquietarse de la llama y el ardor,
los miembros flácidos y el desvanecimiento del deseo.
Sepamos dominarlo, que el amor ha de ser más
que el celo animal de un perro vagabundo.
Demoremos el instante, sepamos aguardar antes
de perder todos los sentidos y pasar a la consumación
de lo que mejor sería preservar.
Que los labios y las manos hagan cuanto necesitamos
para satisfacer todas las demandas.
Que las bocas ansiosas y las lenguas traviesas
apacigüen nuestros más hondos deseos
hasta que... hasta que....

jueves, 5 de marzo de 2009

LA MISERIA

La miseria ha llegado
Con dulzura ha golpeado la puerta
Entró por la ventana
Llegó a la chimenea
Ocupó la cocina
Agarró la heladera
Se metió en los pasillos
El patio y su sonrisa
Se convirtió en el eco
Al entrar en la pieza
La miseria ha llegado
Y comparte mi cama
(…)
Martín Acuña

miércoles, 4 de marzo de 2009

El psicópata y sus modos de relacionarse.

"Uno son el torturador y el torturado. El torturador se equivoca, porque cree no participar en el sufrimiento; el torturado se equivoca, porque cree no participar en la culpa". Schopenhauer

El psicópata tiene, al menos, tres modos de relacionarse psicopáticamente con el otro.
El asociativo: es cuando un psicópata entra en relación con otro psicópata. Este tipo de asociación se da cuando el proyecto que debe realizar lo supera ampliamente como individuo. La relación es tensa y el equilibrio se mantiene mientras persista el objetivo. Hay que recordar que estamos hablando de personas altamente narcisistas, egocéntricas; en consecuencia, el apego que puedan tener sólo lo justifica el objetivo.
El segundo modo de relacionarse con el otro es el tangencial, es decir, cuando el psicópata se encuentra con la víctima ocasional; cuando ejerce su psicopatía en función de una acción de tipo delictiva, una violación, una estafa, por ejemplo. Es un encuentro ‘puntual’.
Otro modo de relacionarse es el complementario: cuando el psicópata encuentra su complementario, o el complementario encuentra su psicópata. La relación es de doble vía y está lejos del preconcepto víctima-victimario; ambos participan activamente para mantener el vínculo. Considero que la persona que logra permanecer junto a un psicópata, no es otro psicópata, como habitualmente se entiende. Yo creo que el que más chance tiene de relacionarse y permanecer con un psicópata, es un neurótico. Estas relaciones son metaestables, se mantienen, pero con explosiones y desequilibrios a lo largo de todo su desarrollo.
El disfrute secreto.
Desde la lógica común, uno se pregunta ¿qué hace esta persona con este psicópata? ¿Qué beneficios saca para continuar en esta relación? Razonando con parámetros lógicos comunes, no se comprende la permanencia de esa pareja. Aún si se analizan con el complementario las circunstancias que llevaron a hechos agresivos, y la manera de prevenirlos, éstos se repiten. Con esto quiero decir que el hacer razonar, el esclarecimiento del porqué suceden las cosas, en este caso, no sirve, porque el anclaje está en lo irracional.
El complementario muchas veces da la impresión de que se relaciona con el psicópata a través de la angustia, o sea que, siguiendo esta premisa, el anclaje sería displacentero. Pero, después de ver a muchos de estos pacientes complementarios, yo pienso que el anclaje es el disfrute, pero no el disfrute del sufrimiento. Es un disfrute inefable y donde el sufrimiento es un efecto secundario de ese disfrute. La persona complementaria nos trae la queja, nos muestra el ‘precio’ del goce, nos muestra el "chichón". Este tipo de disfrute es secreto, en el sentido de que suele ser desconocido (conscientemente) para el complementario, y a veces también para el psicópata. Pero hay algo allí que los une; tal vez en la ‘animalidad’, en lo irracional, haya un goce. El psicópata es una persona que puede tolerar mucha presión, puede aguantar castigos, y aún así mantenerse en una posición. Esto obliga al complementario a doblegarse, porque la posición del otro es irreductible; lo pone en la opción de: "es esto o nada"; "tómalo o déjalo... si puedes". El complementario termina luchando, no contra el psicópata, que es inmodificable, sino contra sí mismo, contra su conciencia del propio valor. Y se obliga a doblegarse. Este obligarse a hacer, en el que ve menoscabada su persona, es altamente doloroso. Pero es mayor el sufrimiento que provoca la no presencia del psicópata, esto hace que el complementario pague la factura y continúe con la relación.
La regla de oro que mantiene este vínculo es la formula: "con él estoy mal, pero sin él estoy peor". Entre ‘mal’ y ‘peor’, está el disfrute.
Fuente: Mesa Redonda 7º Congreso Internacional de Psiquiatría Doctor:Hugo Marietán. Médico Psiquiatra del Hospital Borda; Docente Adscripto de la Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires. Argentina: www.marietan.com.ar

martes, 3 de marzo de 2009

El cuerpo de la mujer.

Hay instituciones históricamente manejadas por hombres que siempre han decidido, y siguen decidiendo, sobre el cuerpo de la mujer. Hay culturas lejanas que se apropian del cuerpo femenino y ejecutan la escisión, la mutilación sexual femenina. Hay hombres que, de pronto, se adueñan del cuerpo de una mujer al azar, y a la fuerza, y a escondidas, y deciden qué hacer con él un rato. Hay incluso padres, padrastros, tíos, que deciden qué hacer con el cuerpo de una mujer por un rato. Hay jueces y juezas que dictaminan qué es lo que tiene que hacer una mujer con su propio cuerpo. Hay liberales que defienden a ultranza las libertades individuales, pero censuran la libertad individual de la mujer para decidir qué quiere hacer con su cuerpo, un cuerpo que no es propiedad privada de ellos. Hay opinólogos que opinan sobre qué debe hacer una mujer con un cuerpo, que es el suyo. Hay una tradición que determina qué debe hacer con su cuerpo una mujer y que no se inmiscuye en lo que el hombre haga con el suyo. Y si es mucho lo que éste hace, en todo caso será llamado ganador, playboy, tigre. Si lo hiciera una mujer sería ligera, indecente, descocada y otros adjetivos que ni siquiera se pueden decir porque son malas palabras. Hay asociaciones y ligas constituidas para regular lo que una mujer desee hacer con su cuerpo. Hay modas impuestas por el mercado que decretan cómo tiene que ser el cuerpo de la mujer. Hay demoras que demoran decisiones sobre el cuerpo de la mujer. Hay mujeres con pancartas que exigen que otra mujer no pueda decidir sobre su propio cuerpo. Hay dos chicas que nunca decidieron tener relaciones sexuales, ni tener un hijo. Pero alguien decidió por ellas que tuvieran relaciones sexuales. Después, alguien decidió que tuvieran el hijo, pues mucho antes alguien había decidido que el cuerpo de la mujer no fuera propiedad de ella, sino de ciertas instituciones (históricamente manejadas por hombres) que luego fueron tejiendo una cultura en la que el cuerpo de la mujer no es de ella, sino de las legislaciones, de los opinólogos, de las pancartas, de las asociaciones, de las juezas, de las ligas, de la tradición, de los otros. Hay dos chicas y cientos de chicas y cientos de mujeres que si toman una dolorosa decisión sobre su cuerpo, el de ellas, su propio cuerpo, resulta que están cometiendo un delito. El cuerpo de la mujer es el pecado; la dolorosa decisión de una mujer sobre qué hacer con su cuerpo es pecado. El cuerpo de la mujer está legislado. La dolorosa decisión de una mujer sobre qué hacer con su cuerpo es ilegal. Es ilegal en algunos países, y en otros no. Vaya a saber uno qué legislación hay en el cielo. Vaya a saber uno por qué todos podemos decidir sobre el cuerpo de una mujer. Vaya a saber uno cómo sería el mundo si el hijo de Dios hubiera sido una mujer. FOTO: GOLUBEV

lunes, 2 de marzo de 2009

LAGRIMAS

Cheia de penas

Cheia de penas me deito

E com mais penas

Com mais penas me levanto

No meu peito

Já me ficou no meu peito

Este jeito

O jeito de querer tanto

Desespero

Tenho por meu desespero

Dentro de mim

Dentro de mim o castigo

Eu não te Quero

Eu digo que não te Quero

E de noite

De noite sonho contigo

quedé impactada al escuchar este tema y lo dejo aquí para quien quiera compartirlo conmigo. estas tres voces casi sin acompañamiento musical siento que salen de las tripas de las intérpretes y por momentos desgarran o se vuelven sublimes..... LAGRIMA - Lidia Pujol, Dulce Pontes y Mayte Martin