martes, 30 de diciembre de 2008
domingo, 28 de diciembre de 2008
CAÍDA

viernes, 26 de diciembre de 2008
JUEGO PATOLÓGICO
Dos noticias y aparentemente un mismo objetivo: debatir sobre la problemática del juego patológico. Las consideraciones que siguen pretenden hacer un aporte desde dos aspectos: el estrictamente médico psiquiátrico y el político sanitario. Quienes tenemos experiencia en el campo de las adicciones sabemos que éstas son producto de un largo proceso donde entran en juego desde características psico-biológicas individuales, hasta componentes de inducción social que fomentan el consumo compulsivo de sustancias o productos, así como la práctica de conductas riesgosas en cualquier campo de la actividad humana. También sabemos que, más allá de la legalidad o ilegalidad de ciertas conductas o productos, hay algunos como el tabaco, los solventes, ciertos psicofármacos o la cocaína, que llevan inexorablemente a la adicción a la absoluta mayoría de sus consumidores; en tanto otros, como el alcohol o el juego, pueden ser mantenidos de por vida como consumos sociales controlados por gran parte de sus cultores. Pero lo que está aceptado es que en el viaje de ida hacia todas las adicciones, cuando se pasa la barrera del control, el consumo medido u ocasional y la práctica social para ingresar en la obsesividad, la compulsión y la imposibilidad de detener la conducta a pesar de la conciencia de daño que ésta produce, no hay una vuelta atrás que permita retomar la práctica social de la misma. El título de un curso o un obra, un libro, etc. nunca es inocente, sino que más bien suele expresar una síntesis del contenido y carácter del mensaje a transmitir. Hablar "del juego patológico al juego responsable" es proponer que este camino es posible como si se dijese "del alcoholismo al consumo social de bebidas" o "del atado de cigarrillos a uno después de cenar". Dar este mensaje a las personas que sufren la adicción al juego y a sus familias es una ambigüedad engañosa y responde a una mala praxis por error o intencionalidades subyacentes que deberán ser explicadas por los responsables. Creí ser yo el equivocado cuando realizando una búsqueda en internet encontré que esta propuesta de ir del juego patológico al responsable se repite desde algunos años en cursos, jornadas y congresos internacionales, pero la identificación de quienes financian estas actividades me permiten poner en duda la objetividad de sus afirmaciones, así como los fines últimos perseguidos, ya que los propulsores son nada menos que empresas y consorcios internacionales propietarios de salas de juego, loterías, casinos, bingos y tragamonedas de todo el mundo. Es el mismo Dr. Julio Brizuela, coordinador de estas actividades en Bariloche, quien en un imperdible reportaje que le realizó un portal de la industria del juego en internet reconoció trabajar para estas empresas e incluso recomendó un "Manual del Juego Responsable" de su autoría que puso a disposición de ALAJA (Asociación Latinoamericana de Juegos de Azar) porque, a su entender, estas empresas "se han posicionado a la vanguardia de las acciones de prevención de las ludopatías". (www.yogonet.com/espanol/detallenoticia.asp?id=11156). En los congresos serios, cuando un profesional hace un aporte de investigación o recomienda por ejemplo algún psicofármaco, suele aclarar si es lo que se llama "speaker" del laboratorio que lo produce o si su trabajo es independiente de los mismos. Develar esto no es invalidante o calificante de la veracidad de lo que diga, pero es necesario para saber desde dónde habla. Con respecto al aspecto político sanitario del problema, resulta cuestionable el auspicio de esta actividad por parte de organismos del Estado rionegrino o algunos municipios, así como su declaración de interés por parte de nuestra Legislatura, que está siendo promovida por una colega creo que obrando de buena fe pero desconociendo estas particulares circunstancias que lo presentó como proyecto a tratar. Dicho con el mayor de los respetos, para adherir o financiar con recursos públicos un proyecto que proponga la plena libertad de las aves de corral, es bueno primero averiguar si el postulante es un poeta romántico o la propuesta viene firmada por el zorro. LUIS DI GIACOMO (*) Especial para "Río Negro" (*) Psiquiatra, legislador provincial. http://www.rionegro.com.ar/diario/2007/10/01/200710o01s03.php
miércoles, 24 de diciembre de 2008
domingo, 21 de diciembre de 2008
viernes, 19 de diciembre de 2008
Espacio de Amor
PROCASTINACIÓN. El mal de esta época.
El hábito de postergar es un síntoma de estos días: desde fumadores que viven dejando de fumar hasta estudiantes que preparan un examen eternamente. Cómo pasar de la inacción a la dinámica. Por Carla Barbuto. De la redacción de Clarín.com.
document.write('cbarbuto@clarin.comAlgunos se preguntarán por qué dejar para mañana lo que se puede hacer hoy, mientras otros encontrarán mil respuestas posibles y seguirán adelante con paso seguro. Se trata de procastinadores (o procrastinadores), personas que pueden demorar la acción hasta el cansancio. “Es la actitud de postergar, diferir, aplazar. El agobio en que suele vivir el individuo contemporáneo lo lleva necesariamente a procastinar”, explica Roxana Kreimer, filósofa y coordinadora del taller “La procastinación: el hábito de posponer” en el Centro de Investigación y Práctica Filosófica. Y, aunque no siempre es un mal hábito –desde el momento que ayuda a priorizar actividades y quizá planificar mejor–, lo cierto es puede convertirse en una duda eterna. Joseph Ferrari, profesor de psicología en la Universidad de DePaul, en Chicago, asegura que el 20% de los adultos se identifica como indecisos crónicos. Desde más acá, Kreimer confiesa que cerca de 200 personas entre hombres y mujeres se reúnen semanalmente en los talleres para superar estos círculos viciosos. Ella asegura que “los argentinos tenemos una relación compleja con el sentido del deber”. La psicóloga española residente en Argentina, Ana Blesa, tiene una mirada menos considerada con quienes dilatan las situaciones: “Se dividen en dos grupos: los compulsivos como yo, y la mayoría: los que quieren cosas pero las postergan y se quedan en la queja”. Mientras se acomoda en un sillón al ras del piso, dispara: “La queja es muy adolescente porque lo que caracteriza al adulto es el compromiso y la persona que posterga y posterga, no se compromete con nada”. Para Willian Knaus, profesor y responsable del Departamento de Ciencias de Evaluación de la Salud de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia (y ex asesor de Bill Clinton en temas de salud), propuso un modelo para entender y explicar cómo funcionan estas conductas. En sus libros, este especialista asegura que la autoduda y la baja tolerancia a la tensión, son los pilares de la eterna postergación. Cabe aclarar: autoduda es la escasa confianza en arribar a buen puerto. Desde la Universidad de Berkeley, Jane Burka y Lenora Yuan también se ocuparon de desentrañar el misterio de la inacción y no ven las cosas tan negras. Burka plantea que “estas personas no son vagas, sino que temen al fracaso , al éxito o a ser controlados. Y preparan infinitas excusas para luego explicar por qué el proyecto no les salió tan bien como les pudo haber salido”. De vuelta en Buenos Aires, Kreimer describe: al principio, la persona (procastinador/a) no se preocupa demasiado porque cree que sí hará aquello que viene postergando. Pasado el tiempo, se enciende una luz de alerta y allí comienza la ansiedad. El paso siguiente es mentirse con un “todavía tengo tiempo” y luego se desespera. Ahí se aplican las frases típicas a saber: “El 1 de enero dejo de fumar”, “El lunes empiezo la dieta”, “En marzo rindo el final”, “Con la próxima me divorcio”, etcétera. “Tengo pacientes que dicen ‘Mi esposo me engaña’ o ‘Mi amante me trata mal’ y vienen acá a quejarse. Yo les digo: ‘quejarse está bueno, pero la solución es separarse’. Entiendo que no es fácil ser esposa, ser estudiante, pero hay que avanzar”, cuenta Blesa. Más allá de la queja de cabecera, los especialistas identifican dos tipos de procastinación: la que afecta a cuestiones cotidianas y la que afecta a los objetivos y proyectos fundamentales de la propia vida. “Para combatir este problema resulta útil familiarizarse con la propia forma de procastinar. ¿En qué ocasiones de procastina? ¿Cuáles son las propias formas más usuales de distracción? ¿Qué excusas se utilizan con mayor frecuencia?”, plantea Kreimer. Los procastinadores tienen una fuerte dificultad para concentrarse y suelen sentir miedo o ansiedad al verse sobrepasados por la tarea. “Suele ser útil preguntarse: ‘si se dejara de procastinar, ¿qué situaciones enfrentaría?’”, recomienda la filósofa. Mientras eligen resolver todo más adelante, lo ideal es romper con el círculo de autoduda. Blesa agrega: “Dar el primer paso suele disminuir notablemente la ansiedad. A veces, se procastina porque se cree que algunas cosas llevarán más tiempo del que llevan en realidad”.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Poema valiente en tiempo de crisis
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Nueva Tesis Feminista. Gioconda Belli


SE PUEDE, SE QUIERE, SE DEBE
….La Clementina se enciende
Como un farol en el campo
Cuando se encuentra con Juan
Y él le regala su ramo
Siente que tocan el cielo
Cuando se tocan las manos
Entre las flores celestes
Que huelen como en el campo
Y entonces sabe por qué
Se puede seguir soñando
Se puede, se puede
Se puede, se debe
Se debe, se debe
Se debe, se puede.
martes, 16 de diciembre de 2008
¿Qué es la Navidad?
Qué pasa en los Neuropsiquiátricos? Una nota desde Costa Rica.

domingo, 14 de diciembre de 2008
miércoles, 10 de diciembre de 2008
GARÚA DEL AMANECER .- Silsh

Salpican lunares las baldosas en su concierto de lagañas que van dejando estela. La jungla lagrimea con sus pasos de manada al cruzar cárceles blancas del asfalto. Se traga los jugos de la noche sacándole la lengua a los afiches. Al trasluz guiñan los amarillos, avisando que el peligro se avecina en la gatera, en la avalancha gris de la ciudad que se despierta. Colectivos elásticos ruedan en caravana al compás del pregón de clarines y razones con sus crónicas de fútbol del domingo, ataviados en poliéster. Conversan los raídos maletines junto a muecas insomnes que reverberan pardas avenidas ultrajadas de insolencias, calzan zapatos ojerosos que tocan el frío de una ciudad sin alas. Alguna esquina al paso atesora el sabor a pan recién horneado, antes de que el reloj golpeé la mundana celeridad con que pasa la vida para quienes, de sol a sol, no alcanzan a elevar su cabeza para enterarse de que color se ve el cielo sin smog. Aburridos paraguas se saludan sin mirarse, clavando alguna espina en su danza de marionetas sin hilos, de ese ballet florido que se pasea por la recta de veredas atestadas de cartones húmedos, olvidados a su suerte. Una amalgama pictórica que intenta adquirir fisonomía con dignidad propia donde Buenos Aires se detiene a acariciarse frente al espejo de una vidriera de retazos a dos mangos. Sólo el almanaque pica boleto de algún lunes miserable, mientras busco a través de la garúa, la rutina orgullosa del porteño esclavo de su historia y su nostalgia que destiñe su pasado en extinción.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Mi Buenos Aires Querido. Juan Gelman

Sentado al borde de una silla desfondada
mareado, enfermo, casi vivo
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací.
Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse
a resistir
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.
. Foto: JOP-Photo Albums
viernes, 5 de diciembre de 2008
jueves, 4 de diciembre de 2008
En recuerdo de Marcel Proust

“Hablar de tiempo perdido parece aludir, casi instintivamente, al tiempo malgastado. Pero el tiempo se pierde tan sólo al suceder. Marcel Proust, a los 35 años, recluido en una habitación revestida de corcho que lo protegía del asma, escribió en busca de su tiempo transcurrido. En páginas repletas de palabras que no dan tregua al lector, nos lleva a Combray (Illiers), Balbec (Cabourg) y París. Las oraciones parecen no tener fin y se cree que, saltando el instante siguiente, siendo vencido el lector por ellas, cerrará finalmente el libro. Pero llegado ese momento, el encanto de la obra va creciendo y, carilla tras carilla, el dolor, la ansiedad, el amor y el hastío ocioso de quienes entran y salen del relato se impone. Proust, con su narrativa, nos ha aprehendido; como ha aprehendido, con su escritura, el tiempo perdido. Nació en París, el 10 de julio de 1871 en el seno de una familia adinerada. Se relacionó con los grupos elegantes de la ciudad y muchos de sus integrantes le servirían de modelo para sus personajes. En 1896 aparece su primera obra: Los placeres y los días. Entre 1895 y 1899 escribe Jean Santeuil, novela autobiográfica descubierta y publicada tras su muerte. En 1913 aparece el primer volumen de En busca del tiempo perdido. Por el camino de Swann, donde ocurre el famoso episodio de la magdalena mojada en el té por el narrador: ‘... en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior... ¿Dé dónde venía y qué significaba?... Dejo la taza y me vuelvo hacia mi alma. Ella es la que tiene que dar con la verdad... Y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té o de tila... ahora todas las flores de nuestro jardín y las del parque del señor Swann y las ninfeas de Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y la iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té’. Así incorpora a la literatura la memoria involuntaria. La publicación de este primer volumen fue sufragada por el propio Proust y pasó desapercibido. En 1919 aparece el 2º volumen: A la sombra de las muchachas en flor. Tiene éxito y gana el prestigioso premio Goncourt. En 1920 es nombrado Caballero de la Legión de Honor, e invitado a escribir en diarios y revistas de renombre. Aparecen El mundo de Guermantes (3º vol. 1920) y Sodoma y Gomorra (4º Vol. 1921), ambos con excelente acogida. El 18 de noviembre de 1922, a los 51 años, la muerte le arrebata la posibilidad de ver publicada la totalidad de su obra, cuyas últimas tres partes dejó manuscritas, llegando a nosotros gracias a su hermano Robert y a Jacques Riviere: La prisionera (1923), Albertina desaparecida (1925) y Tiempo recobrado (1927), en el cual el narrador se consagra a escribir la novela que el lector, en realidad, acaba de leer. Allí nos dice: ‘La verdadera vida, la vida por fin descubierta e iluminada, la única vida por consiguiente vivida de verdad, es la literatura; esta vida que en un sentido vive en cada hombre del mismo modo que vive en el artista. Pero los hombres no la ven, porque no buscan sacarla a la luz’. Y describe con exquisita simpleza la complejidad de sensaciones y pensamientos que genera la memoria causada por las experiencias vividas: ‘Un nombre leído antaño en un libro contiene entre sus sílabas el viento rápido y el sol brillante que hacía cuando lo leíamos... Más aún, una cosa que vimos en una cierta época, un libro que leímos, no sólo permanece unido para siempre a lo que había en torno nuestro; queda también fielmente unido a lo que nosotros éramos en ese entonces, y ya no puede ser releído sino por la sensibilidad, por la persona que entonces éramos... Si vuelvo a ver una cosa de otro tiempo, surge un joven. Y mi persona de hoy no es más que una cantera abandonada que cree que todo lo que contiene es igual y monótono, pero de donde cada recuerdo saca, como un escultor de Grecia, innumerables esculturas...’. Dotados de una singular observación, los minuciosos análisis que hace Proust de sus personajes, la irrupción en ellos, la opacidad detrás de otros, el recurso de la memoria involuntaria y la sutil evocación, armonizados por su natural talento al asumir la pluma de novelista, confirman la sentencia del Conde de Buffon: el estilo es el hombre. Estilo impar y excelso con el que buscó y recobró el tiempo. Tiempo que atrapó en más de tres mil páginas labradas con su puño, instalándose, cómodo y elegante, en la posteridad”.
fragmento de lo publicado en contratapa de página 12. hoymiércoles, 3 de diciembre de 2008
CONVOCATORIA DE BESOS. ADHIERO.
LA FELICIDAD
lunes, 1 de diciembre de 2008
LÍMITES. Juan Gelman
domingo, 30 de noviembre de 2008
Crisis...Crisis.... Benito Pérez Galdós
sábado, 29 de noviembre de 2008
viernes, 28 de noviembre de 2008
La compasión desterrada
martes, 25 de noviembre de 2008
domingo, 23 de noviembre de 2008
viernes, 21 de noviembre de 2008
Derechos Humanos:Revisión y Futuro. V Congreso Internacional de Salud Mental y DD HH
jueves, 20 de noviembre de 2008
GENERO Y VIOLENCIA. Eva Giberti
